Alerta preventiva en la costa rionegrina por la presencia de toxina paralizante en moluscos
Tras detectarse índices de toxina en la zona de Punta Mejillón, las autoridades provinciales reforzaron los monitoreos en el litoral atlántico. Aunque los valores actuales se ubican por debajo del umbral que exige una veda sanitaria, el fenómeno se encuentra bajo estricto seguimiento biológico.
La detección de parámetros alterados en moluscos bivalvos recolectados en Punta Mejillón —sector también conocido como Pozo Salado, en el área de influencia de la Caleta de Los Loros— encendió las alarmas de los organismos de salud y medio ambiente de Río Negro. La zona costera, ubicada a unos 120 kilómetros de Viedma, se transformó en el foco de una serie de análisis técnicos destinados a evaluar la evolución de la toxina paralizante, un compuesto natural pero de alta peligrosidad para la salud humana si se consume en concentraciones elevadas.
De acuerdo con los datos informados por los equipos de control, los ensayos de laboratorio registraron valores de 212 Unidades Ratón (UR) por cada 100 gramos de carne de molusco. La cifra se halla sensiblemente por debajo del tope normativo fijado por el Código Alimentario Argentino, que establece el límite de veda en las 400 UR/100 gramos. En consecuencia, las autoridades aclararon que la situación no amerita por el momento restricciones a la recolección comercial o recreativa, aunque sí obliga a adoptar un criterio de extrema cautela operativa.
Frente a esta coyuntura, la Secretaría de Ambiente de la provincia y el Laboratorio Regional de Salud Ambiental (Uresa) acordaron un esquema de contingencia enfocado en la intensificación de las tomas de muestra. El objetivo central de la medida radica en acortar los intervalos de inspección a lo largo del litoral marítimo para trazar un mapa dinámico del comportamiento del fenómeno y verificar si los niveles de toxicidad muestran una tendencia a la baja, se estabilizan o, por el contrario, sufren una escalada desfavorable.
El protocolo preventivo continuará durante las próximas horas con la recepción de nuevas partidas de muestras, en un cronograma de trabajo cuyos resultados definitivos permitirán trazar un diagnóstico certero para el jueves 10 de septiembre. Hasta tanto no se cuente con ese cuadro de situación consolidado, las dependencias oficiales mantendrán los esquemas de vigilancia activa en toda la franja del golfo, a la espera de determinar si será necesario ajustar las recomendaciones hacia la población y el sector pesquero.
