La trágica explosión en el Albergue Municipal de Viedma estuvo al borde de convertirse en una catástrofe infantil masiva
El estallido que le costó la vida al trabajador municipal Pablo Cifuentes ocurrió minutos después de que un contingente de 50 niños desocupara las instalaciones; la Justicia investiga una fuga de gas y las condiciones de seguridad del predio.
La investigación judicial por el trágico siniestro ocurrido en el Albergue Municipal de Viedma sumó un revelador y escalofriante dato que da cuenta de la magnitud que pudo haber alcanzado la tragedia. La detonación, que le costó la vida al trabajador municipal Pablo Cifuentes tras luchar más de tres semanas por su vida en el hospital Artémides Zatti, se produjo pocos minutos después de que una delegación compuesta por alrededor de 50 niños se retirara del inmueble ubicado en la Costanera Norte. Los menores, que se encontraban alojados en el predio, habían dejado sus habitaciones momentos antes para trasladarse al gimnasio Cayetano Arias a participar de una jornada deportiva, circunstancia fortuita que evitó que quedaran expuestos a la violenta onda expansiva, los desprendimientos de mampostería y el posterior colapso de la estructura.
El hecho ocurrió durante la mañana del pasado 11 de julio en la zona de mantenimiento del albergue capitalino. Según la reconstrucción analizada en el expediente a cargo del fiscal Francisco Marano, la principal hipótesis sobre la que trabajan los peritos de Bomberos apunta a un grave escape de gas en el sector donde se manipulaban los tubos y garrafas que abastecían la calefacción del edificio. La acumulación del fluido en un ambiente cerrado habría alcanzado un punto crítico hasta entrar en contacto con una fuente de ignición —como una chispa involuntaria o la puesta en marcha de un artefacto— justo en el momento en que Cifuentes realizaba tareas de recambio de los cilindros, provocando una violenta explosión que le causó las lesiones fatales.
A partir del fallecimiento del operario, la Justicia rionegrina centró sus actuaciones en determinar las eventuales responsabilidades penales, administrativas y las condiciones edilicias en las que operaba el recinto municipal. La Fiscalía solicitó al Municipio de Viedma la entrega urgente de los planos catastrales, los antecedentes de las instalaciones de gas, los registros de las inspecciones técnicas de mantenimiento y las certificaciones de la provisión de garrafas. Asimismo, las autoridades judiciales buscan establecer si el albergue contaba con las habilitaciones correspondientes para alojar contingentes de gran escala y quiénes eran los funcionarios o técnicos responsables de supervisar la seguridad e higiene del lugar.
Mientras la comunidad de la capital provincial despide con profundo pesar los restos de Pablo Cifuentes, la causa avanza para echar luz sobre las fallas u omisiones que desencadenaron la detonación. Los peritajes en marcha resultarán determinantes para esclarecer un episodio que no solo se cobró la vida de un servidor público en cumplimiento de sus funciones, sino que, por una diferencia de escasos minutos en la agenda de actividades del grupo infantil, estuvo a un paso de transformarse en una de las mayores tragedias en la historia de la región.
