|

Alerta en Península Valdés: investigan una inusual mortandad de ballenatos

La temporada 2026 registra una cantidad elevada de crías de ballena franca austral muertas en las costas de Chubut.

La aparición de numerosos ballenatos muertos en distintos puntos de Península Valdés encendió la preocupación entre investigadores, trabajadores del turismo y habitantes de la zona.

La tendencia comenzó a observarse en junio y se intensificó durante las últimas semanas. Desde el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) advirtieron que los datos preliminares de 2026 podrían acercarse o incluso superar el antecedente de 2012, cuando se contabilizaron 113 crías muertas, el registro más alto conocido hasta ese momento.

Por ahora, los especialistas piden cautela. Antes de establecer comparaciones definitivas, será necesario determinar con precisión cuántos animales murieron y relacionar esa cifra con la cantidad de nacimientos registrados durante esta temporada.

Una de las hipótesis que se encuentra bajo estudio apunta a la presencia de una bacteria en el ambiente marino capaz de provocar infecciones sistémicas en los ballenatos.

Entre los microorganismos analizados aparece Erysipelothrix rhusiopathiae, una bacteria que ya había sido detectada anteriormente en ejemplares de la zona. Sin embargo, los investigadores remarcan que todavía no existe evidencia suficiente para afirmar que sea la causa de la actual mortandad.

Un estudio realizado sobre ballenatos de Península Valdés en 2013 había identificado esa bacteria en lesiones asociadas a ataques de gaviotas, aunque no logró demostrar que la infección hubiera provocado las muertes.

Por eso, la investigación actual también busca analizar las condiciones ambientales de los golfos Nuevo y San José, la salud de los animales que permanecen vivos y posibles factores que puedan favorecer infecciones.

El Instituto de Conservación de Ballenas considera clave mantener los relevamientos costeros, evitar duplicaciones en el conteo de ejemplares y cruzar toda la información con décadas de estudios sobre la población de ballena franca austral.

Los equipos científicos cuentan con registros de más de 5.500 individuos acumulados durante cinco décadas de investigación, una base que permitirá comparar el episodio actual con la evolución histórica de la población.

Por ahora, la causa de la mortandad sigue abierta y los especialistas insisten en evitar conclusiones apresuradas hasta contar con los resultados de los estudios en curso.

Similar Posts