Condenan a pagar más de 11 millones de pesos tras un choque en pleno centro de Viedma
Un fallo dictado por el fuero civil del Poder Judicial de Río Negro condenó al conductor de una camioneta Jeep Renegade, a su titular y a la compañía aseguradora a abonar una indemnización superior a los 11 millones de pesos. La sentencia surge a raíz de un grave siniestro vial ocurrido en la intersección semaforizada de la avenida Caseros y el boulevard Contín, donde la camioneta impactó violentamente por la parte trasera a un Fiat Siena que esperaba la luz verde para avanzar.
El hecho se desencadenó cerca del mediodía, cuando el automovilista del vehículo menor avanzó tras el cambio de señal del semáforo y sintió la embestida por la espalda. Como consecuencia de la colisión, el Siena sufrió destrozos de consideración en el paragolpes, el baúl, los faros traseros, los guardabarros y la rotura del parabrisas. Asimismo, el conductor afectado debió recibir atención médica en un centro de salud privado como consecuencia de los traumatismos provocados por la fuerza del impacto.
Durante la tramitación de la causa ante la Unidad Jurisdiccional Civil Nº 1, a cargo de la jueza Julieta Noel Díaz, la parte demandada argumentó que el damnificado había disminuido intempestivamente la velocidad. Sin embargo, los peritajes de accidentología vial determinaron de manera contundente que el siniestro se debió a un error de cálculo del conductor de la camioneta. Según el informe técnico, el responsable marchaba a casi 40 kilómetros por hora, no evaluó correctamente la velocidad de avance del auto que lo precedía y no logró efectuar ninguna maniobra de frenado o esquive a tiempo.
En sus fundamentos, la magistrada recordó la obligación legal e ineludible de conservar la distancia prudencial en la vía pública para mantener el pleno dominio sobre el rodado. Al comprobarse el incumplimiento de los artículos 39 y 48 de la Ley Nacional de Tránsito por parte del automovilista que embistió desde atrás, la jueza atribuyó la responsabilidad exclusiva del siniestro a la parte demandada, fijando un resarcimiento económico de más de 11 millones de pesos que contempla los costos de reparación, el daño material y la privación de uso del automóvil.
